top of page

Despresidente de la República: Una crisis de seguridad ignorada


La seguridad en Colombia atraviesa una de sus peores crisis en años. Mientras el gobierno de Gustavo Petro sigue aferrado a su narrativa de 'paz total', el país se desangra en una espiral de violencia que ha llevado a múltiples regiones al borde del colapso. Chocó, Cauca, Nariño y Catatumbo son epicentros de enfrentamientos entre grupos armados ilegales que, en ausencia de una respuesta estatal efectiva, han encontrado terreno fértil para la expansión de su poder. Los hechos son claros: las masacres se han multiplicado, el desplazamiento forzado alcanza cifras alarmantes y la población civil queda atrapada en medio del fuego cruzado. Sin embargo, el gobierno parece mirar hacia otro lado, con una indiferencia que raya en la negligencia deliberada.


El desmoronamiento del orden público no es un fenómeno espontáneo, sino la consecuencia de un Estado que ha decidido abdicar de sus funciones esenciales. La falta de control sobre el territorio y el debilitamiento de las fuerzas de seguridad han permitido que los grupos al margen de la ley recuperen fuerza y se disputen el control de las rutas del narcotráfico y la minería ilegal. En departamentos como Cauca y Chocó, las disidencias de las FARC, el ELN y otros actores criminales han convertido la vida de los habitantes en una pesadilla constante. En el Catatumbo, la violencia ha escalado a tal punto que más de 40.000 personas han sido desplazadas, mientras la extorsión y los secuestros aumentan sin que haya una estrategia de contención efectiva. La desidia gubernamental ha hecho de la palabra 'seguridad' un eufemismo sin aplicación real, una quimera que se diluye ante la impunidad rampante.


Cúcuta, es recientemente una de las ciudades más afectadas por la ola de inseguridad. Según datos recientes, los homicidios han aumentado desproporcionadamente, mientras el sicariato y los atentados con explosivos se han convertido en el pan de cada día al entrar a cualquier red social. El comercio ha sido golpeado por las extorsiones, obligando a muchos negocios a cerrar. Y mientras esto ocurre, el presidente sigue más preocupado por debatir en la red social “X” que en enfrentar la crisis actual. En su universo alternativo de trinos y discursos vacíos, la realidad del país parece un simple ruido de fondo, una nimiedad frente a la grandilocuencia de sus teorías.


Lo más irónico de esta crisis es que Petro llegó al poder con la promesa de un país donde todos 'viviríamos sabroso'. Su discurso de campaña pintó un panorama idílico donde la paz y la prosperidad serían una realidad para todos los colombianos. Se nos aseguró que la violencia sería un asunto del pasado, que la seguridad no se basaría en la represión sino en la justicia social y el diálogo. Sin embargo, dos años después, la realidad nos demuestra lo contrario. Hoy, los ciudadanos viven con miedo, la violencia está descontrolada y la inseguridad no discrimina. La promesa de 'vivir sabroso' se ha convertido en una amarga burla para quienes padecen el abandono estatal, pues la única certeza que tienen es que el gobierno no los protegerá.


Mientras tanto, la agenda del presidente Petro parece enfocarse en cualquier otra cosa menos en la seguridad nacional. En lugar de asumir con seriedad el avance de la criminalidad, insiste


en un discurso ideológico que minimiza la responsabilidad del Estado en garantizar la protección de los ciudadanos. Su administración se ha enfrascado en peleas con medios de comunicación, en disputas con alcaldes, gobernadores, otros dignatarios internacionales y en promover reformas de impacto incierto, dejando de lado la principal preocupación de los colombianos: la seguridad. La retórica gubernamental no solo es irrisoria, sino que demuestra una desconexión abismal entre el discurso oficial y la cruda realidad nacional.


El resultado de esta negligencia es aterrador. La población, especialmente en las zonas más vulnerables, ha quedado a merced de grupos armados que imponen su ley sin temor a represalias. Las fuerzas militares y policiales, por su parte, operan con recursos limitados y sin un respaldo claro desde el Ejecutivo. En este escenario, la llamada 'paz total' se convierte en un concepto vacío que solo ha servido para fortalecer a los violentos. ¿De qué sirve la retórica pacifista cuando la violencia se expande sin contención? De nada, pues esta retórica sin acción es tan útil como un paraguas en un naufragio.


En esta situación tan gravosa ya el tema de ideologías y de bandos políticos paso a segundo plano. Se trata de una realidad innegable que nos golpea a todos como ciudadanos, reconocer que la violencia y la inseguridad han llegado a niveles insostenibles, y que el gobierno de Gustavo Petro ha fallado en lo fundamental: proteger la vida y la tranquilidad de los colombianos. Colombia no es una empresa de discursos, ni un experimento teórico en el que se pueden jugar apuestas con la seguridad de la gente. Si el gobierno no asume su responsabilidad, entonces los ciudadanos debemos apropiarnos de nuestra voz y exigir respuestas. No es cuestión de pedirle peras al olmo, pero al menos podríamos esperar un gobierno que haga algo más que contemplar el desastre. Porque, si seguimos así, pronto no quedará país del cual quejarnos. Y mientras Colombia se desmorona, el despresidente de la República seguirá atrapado en su realidad alterada, bebiendo “café” y trinando de madrugada, como si el caos fuera solo una historia más que contar y romantizar desde su casa.




Foto tomada de: Radio Nacional de Colombia.


Bibliografía:


Colombia: Más de 40.000 personas han sido desplazadas por la violencia en el Catatumbo. (2025, January 24). Noticias ONU. https://news.un.org/es/story/2025/01/1535991


Torrado, S., Torrado, S., & Torrado, S. (2025, February 20). Una serie de explosiones y ráfagas          de   fúsil                estremecen  a                     Cúcuta.           El     País                América       Colombia. https://elpais.com/america-colombia/2025-02-20/una-serie-de-explosiones-y-rafagas- de-fusil-estremecen-a-cucuta.html


La Agencia De La Onu Para Los Refugiados, A.-. (2025, February 18). ACNUR: Urge fortalecer la respuesta frente al desplazamiento masivo sin precedentes en el Catatumbo,                                                               Colombia.                                                               ACNUR. https://www.acnur.org/noticias/comunicados-de-prensa/acnur-urge-fortalecer-la-respu esta-frente-al-desplazamiento-masivo-sin-precedentes-en-el-catatumbo-colombia


Valdelamar, A. (2025, January 28). Perspectivas de seguridad en Colombia en 2025: retos y realidades.    Diálogo                                                                 Político. https://dialogopolitico.org/agenda/perspectivas-colombia-2025/#:~:text=Colombia%2 0enfrenta%20un%20complejo%20panorama,fortalecimiento%20institucional%20y% 20cooperaci%C3%B3n%20internacional.

留言


bottom of page